Misión – Visión – Identidad

Misión

La Obra de Don Bosco tiene por destinatarios privilegiados a los jóvenes, especialmente los más pobres y abandonados.
En la sociedad actual los jóvenes sufren nuevos y cada vez más extendidos modos de abandono.

El abandono que provoca el no poder acceder al conocimiento es sin duda hoy una marginación clave en el desarrollo humano y espiritual de todo joven.

La Universidad Salesiana se siente llamada a responder a las necesidades de este sector amplio de nuestra sociedad.

La Universidad Salesiana, al igual que el resto de las Instituciones Universitarias Salesianas (IUS) de todo el mundo, hace “una opción preferente a favor de los jóvenes de las clases populares, superando todo planteamiento elitista, no sólo respecto de los destinatarios, sino también a la orientación de la investigación y al desarrollo de los distintos servicios universitarios.

Esto comporta algunas opciones:

  • favorecer el acceso a la universidad de jóvenes procedentes de ambientes populares y del mundo del trabajo (en nuestro caso, con una atención particular a los que proceden del interior de la Patagonia);
  • orientar también la investigación, la docencia, el estudio y los servicios culturales para que se dé un mejor conocimiento de la condición juvenil, especialmente de los sectores menos favorecidos, y para que se produzca una transformación positiva de la misma;
  • formar personas que vivan comprometidas con la justicia para hacer una sociedad más solidaria y humana;
  • promover en la sociedad propuestas formativas que inciden en los procesos educativos y en las estrategias y políticas juveniles.” [2]

Por ello, la Universidad Salesiana se compromete a:

  • Contribuir al reconocimiento de la dignidad de las personas a través de la formación integral de los jóvenes, la investigación y el servicio a la comunidad.
  • Satisfacer necesidades, intereses y demandas de la sociedad.
  • Promover y dinamizar el desarrollo local, regional y nacional.

Visión

La Universidad orienta su visión a la formación y desarrollo de una comunidad pluralista, reflexiva y protagónica, comprometida con la organización de una red dinámica de conocimientos y actitudes, capaz de desarrollar un proyecto educativo de formación humana y científica, fundado en una cosmovisión cristiana, con clara incidencia social y cultural”.

La Universidad Salesiana, teniendo en cuenta criterios de identidad, calidad y sustentabilidad, y partiendo de una opción por los jóvenes que se hallan en desventaja respecto del contexto socio-cultural en el que ella se inserta, tendrá su sede en la ciudad de Bahía Blanca, puerta de entrada a la Patagonia.

La Universidad Salesiana se proyecta como una comunidad académica universitaria con inspiración cristiana, inserción eclesial y estilo salesiano[3], que:

  • implementa programas de docencia, investigación y extensión, que buscan acrecentar el patrimonio científico-cultural y que aportan elementos significativos para la transformación del contexto;
  • forma profesionales con principios, valores, conocimientos y competencias que hacen posible su incorporación responsable al desarrollo de una sociedad democrática, plural, justa y solidaria;
  • realiza su acción educativo-pastoral con el aporte de todos los estamentos y miembros de la comunidad educativa, integrando la visión cristiana y salesiana con la gestión académica y administrativa, promoviendo el diálogo respetuoso y pluralista entre la fe y la cultura y fundamentando su quehacer en el Sistema Educativo Salesiano;[4]
  • se consolida como una organización en constante aprendizaje, con conciencia de superación, que es reconocida por la calidad de sus producciones y de sus servicios a la comunidad.

De esta manera la Universidad Salesiana se inscribe, con estilo salesiano, en la Política Educativa Nacional fijada por la Ley Nacional de Educación N° 26.206 (del 2006) que en su art. 11, entre otras cosas, establece que:

“Los fines y objetivos de la política educativa nacional son:

a) Asegurar una educación de calidad con igualdad de oportunidades y posibilidades, sin desequilibrios regionales ni inequidades sociales.

b) Garantizar una educación integral que desarrolle todas las dimensiones de la persona y habilite tanto para el desempeño social y laboral, como para el acceso a estudios superiores.

c) Brindar una formación ciudadana comprometida con los valores éticos y democráticos de participación, libertad, solidaridad, resolución pacífica de conflictos, respeto a los derechos humanos, responsabilidad, honestidad, valoración y preservación del patrimonio natural y cultural.

d) Fortalecer la identidad nacional, basada en el respeto a la diversidad cultural y a las particularidades locales, abierta a los valores universales y a la integración regional y latinoamericana.

e) Garantizar la inclusión educativa a través de políticas universales y de estrategias pedagógicas y de asignación de recursos que otorguen prioridad a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

f) Asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo”[5].

La Universidad Salesiana hace una opción explicita por la República Argentina, y en particular por la Patagonia, como escenario geográfico de su incumbencia académica. Encontramos para esta opción, los siguientes motivos:

  • La larga trayectoria de la Congregación Salesiana en el ámbito educativo nacional, habiendo incursionado en todos los niveles de la educación menos –actualmente- en el universitario.
  • El deseo de acompañar a los jóvenes en una etapa decisiva de la definición de sus proyectos de vida, dado el estiramiento actual de la adolescencia-juventud.
  • Dar una respuesta concreta a las múltiples familias y jóvenes que en la Patagonia desean una formación académica universitaria de impronta cristiana-católica, puesto que no existe aún ninguna institución universitaria confesional con sede en la región.
  • Continuar la misión iniciada hace más de cien años por los primeros salesianos llegados a esta región, quienes fueron pioneros también del progreso socio-económico y cultural.

Identidad

El principio fundacional que impulsa la creación y orienta el desarrollo de la Universidad es el de la búsqueda del conocimiento en el marco de un espíritu pluralista y una concepción de la persona humana espiritual y trascendente que la coloca en el centro de la vida y que la promueve en su integralidad. Asimismo, la Universidad proclama como valores esenciales la honestidad intelectual, el respeto por las tradiciones nacionales y la integración cooperativa con todas las comunidades científicas y académicas del mundo”.

La identidad de la Universidad Salesiana se funda en los valores propios del carisma salesiano, que asume los grandes valores de la pedagogía y los impregna con la particular mirada que aporta la fe cristiana y con el estilo educativo acuñado por Don Bosco. A partir de ellos, la docencia, la investigación y la extensión adquieren un carácter integral que incita al esfuerzo por alcanzar la mayor cualificación académica posible sin perder de vista la promoción de la justicia y la defensa de los más débiles, pues invita a inscribir la formación de las personas y su servicio a la comunidad en la historia.

El Sistema Educativo Salesiano es el eje de su filosofía educativa. Expresa la síntesis de la vivencia espiritual y educativa del amor gratuito de Dios que previene, acompaña y salva. Manifiesta la bondad que se traduce en un ejercicio constante de caridad sin límites que hace del educador un signo y testigo de Cristo Buen Pastor.

Por tanto, la Universidad Salesiana se caracteriza por:

  • Su comunidad académica, que de forma rigurosa, crítica y propositiva promueve el desarrollo de las personas y el patrimonio cultural y científico de la sociedad;
  • Su propuesta educativo-pastoral, que desarrolla los recursos positivos a partir de la integración entre el dato de la fe y la cultura, aun en el respeto de las diversas creencias; y que, siguiendo el principio de la encarnación, propone alcanzar y transformar los criterios de juicio, mientras pauta itinerarios de formación integral y crecimiento adecuados a la condición juvenil;
  • Su metodología pedagógica, que brota –usando términos del mismo Don Bosco- del “amor, la razón y la fe”, términos que hoy podemos traducir en: clima educativo de intensas relaciones personales de cordialidad y caridad; serio cultivo de la racionalidad en todas sus dimensiones, pero abierta a integrar los valores de la espiritualidad, la trascendencia y la fe, buscando los últimos por qué y planteándose la pregunta por el sentido de la vida y de las cosas.

La comunidad académica crece, se desarrolla y consolida mediante una gestión participativa que incluye a todas las personas y estamentos de la Universidad. El pluralismo ideológico y religioso tiene lugar en ella. El respeto y el diálogo se constituyen en las prácticas determinantes de la cultura organizacional y de las actividades cotidianas[1].